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Diálogo – 2

Diálogo y contemplación. Palabra y Silencio. Comunidad e Individuo. Cada mitad tenía que crear la totalidad. En los Círculos tratamos de poner en práctica este doble enfoque. En “The Silent Cry”, Dorothy Soelle, nos hace recordar que “¡No hablen! es una admonición que se repite a menudo en las distintas tradiciones del misticismo. A su nivel más básico, es un llamado a prepararnos a ser silencio, para poder oír una voz que no sea la propia.”

Oír “la voz del otro” en la contemplación u oír “la voz del otro” en la conversación, es un desafío y necesita práctica. El diálogo es una práctica de esta clase, ya que nos invita a ir más allá de nuestras respuestas habituales. En su libro “The Spell of the Sensuous”, David Abram, nos recuerda que “el lenguaje, hecho tanto de silencio como de sonidos, no es una estructura inerte o estática, sino un campo corporal en evolución. Es como una extensa tela viviente tejida continuamente por los que hablan… La palabra que no hace más que repetir fórmulas establecidas… es apenas una “palabra”. No lleva realmente significado en el tejido de sus palabras, sólo se respalda en el recuerdo de significados que una vez existieron.”

En “The Fifth Discipline Fieldbook” William Isaacs, escribe lo siguiente con respecto al diálogo: “El diálogo no es un simple conjunto de técnicas… Durante el proceso del diálogo, la gente aprende cómo pensar junta – no solamente en el sentido de analizar un problema común o crear nuevos pedazos de conocimiento común, sino en el sentido de ocupar una sensibilidad colectiva en la cual los pensamientos, las emociones y las acciones que se derivan de ello pertenecen no solo a un individuo sino a todos.” Se crea algo nuevo.

Creo que integrar la contemplación común y el dialogo ofrece la posibilidad de comprometernos creativamente unos con otros con respecto a nuestras experiencias de impase; aceptar el riesgo abriéndonos a nuevos modelos de pensamiento y sentimiento; experimentar el poder de la palabra arraigada en el silencio. Linda Sussman, en su libro “The Speech of the Grail”, describe la palabra que sana y transforma: “La palabra es el don particular, la forma especial de nutrición, que sólo los seres humanos pueden darse los unos a los otros y a la tierra…. transmite significado e inspira cambio o movimiento abriendo un espacio en el cual sus destinatarios experimentan la libertad de elegir, la libertad de crear.”

Pero hablar de una manera tan poderosa requiere práctica. Los miembros del equipo de diseño Jean Alvarez y Nancy Conway, CSJ, han escrito dos artículos para ayudarnos en nuestra práctica del diálogo. “ Being an Efectivo Group Member: Insights from Family Systems Thinking” y “Dialogue”.
(Haga clic en el link para leer este artículo (en inglés)

Esperamos que el llegar al diálogo desde un punto de vista contemplativo nos hará profundizar nuestras perspectivas y nos animará a un cambio, a un abandono aún mayor, y a abrirnos a nuevas maneras de pensar y ser.

Texto de Nancy Sylvester, IHM

© 2003 Institute for Communal Contemplation and Dialogue
Reimpresión con autorización: iccdinstitute@aol.com

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EN COLABORACIÓN CON LA HERMANAS DE LA PROVIDENCIA
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