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Diálogo – 4

La experiencia de los Círculos conduce a una comprensión más completa del diálogo y de cómo está conectado con la contemplación común.

Durante los tres últimos años, más de 150 personas han participado en el proceso de los Círculos. Comprobamos que no basta con practicar las técnicas del diálogo para profundizar nuestra reflexión sobre el impase y entender adonde nos llama. Por el contrario, fue el diálogo dentro de un contexto contemplativo común lo que llegó a ser más importante.

Las ideas claves de la práctica del diálogo, como las expresa William Isaacs en su libro Dialogue and “the Art of Thinking Together” son fundamentales. Enseña que el ritmo del diálogo debe ser muy lento para poder entender la totalidad de la idea enunciada; que hace falta ejercitar la Curiosidad en lugar de juicio, y que debemos estar Pensado y Sintiendo de tal manera que nos liberemos de nuestros habituales Pensamientos y Sentimientos. Estas habilidades básicas son complementadas por el ambiente creado, el cual invita a cada persona a activar su corazón contemplativo.

Varias cosas contribuyen a crear esta clase de ambiente: ritos, sesiones de contemplación, el compartir profundo de experiencias. Dos personas más ofrecen el fruto de su inspiración, lo cual realza el espacio creativo del diálogo.

En su obra “To Know as We are Known: Education As a Spiritual Journey”, Parker Palmer enseña que existen tres características esenciales para crear un espacio de aprendizaje: Transparencia, Límites y Acogida. Describe estas palabras con términos únicos. Palmer, cree que un espacio de aprendizaje consiste “en hacer posibles las cosas dolorosas, cosas sin las cuales ningún aprendizaje puede ocurrir, cosas como exponer la ignorancia, comprobar las suposiciones, desafiar una falsa o parcial información y aún la crítica mutua del pensamiento.”

Pema Chodron, monja budista, habla también de la importancia del dolor como camino de aprendizaje. En su libro “When Things Fall Apart,” escribe: “Pensamos que protegernos del sufrimiento nos hace bien. La verdad es que sólo nos hace ser más temerosos, más insensibles y más retraídos. Nos sentimos separados del conjunto….Pero cuando no nos cerramos sino que dejamos que nuestros corazones se rompan, descubrimos nuestro parentesco con todos los seres… Alguien tiene que animarnos a despertar la parte blanda de nosotros, ya que eso podría cambiar nuestra vida… La práctica de Tonglen, enviar y recibir,…. consiste en crear espacio y en ventilar la atmósfera de nuestras vidas de modo que la gente pueda respirar libremente y relajarse. “Pema Chodron” nos invita a volvernos Blandos, a Acoger al otro y a crear espacios de Amplitud.

El diálogo en un contexto contemplativo común es la integración de estas tres sabidurías. Jean Alvarez, miembro del equipo de diseño, escribió sobre esta idea de la experiencia de Círculo, en su artículo, “Dialogue and Mom’ s Hash”.

Ahora queda más claro todavía para la y los que se comprometen en el impase, que el arte del diálogo exige un corazón contemplativo.

Texto de Nancy Sylvester, IHM

© 2003 Institute for Communal Contemplation and Dialogue
Reimpresión con autorización: iccdinstitute@aol.com

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EN COLABORACIÓN CON LA HERMANAS DE LA PROVIDENCIA
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