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Impase – 3

En el libro “The Hand of God”, encontramos una fotografía de la nube molecular Bernard 86. El texto que acompaña la foto explica que lo que se asemeja a un agujero en el cielo se conoce ahora como una nube molecular oscura, o nebulosa oscura de absorción. Las nubes moleculares, que son muy probablemente el lugar donde nacen nuevas estrellas, se desarrollan misteriosamente y son consideradas entre los lugares más fríos y más aislados del universo.

Lo que me impacta, al reflexionar en esto, es que un lugar aparentemente tan aislado, frío, repelente y sin vida, pueda ser el lugar de nacimiento de nuevas estrellas. Ésta es una paradoja que vale la pena considerar al entrar en un impase.

Quedar impotente ante un impase social o eclesial no es una tarea fácil. Nuestras mentes occidentales quieren avanzar y arreglarlo, establecer la buena estrategia y terminar cuanto antes con el problema. Pero entrar en un impase nos invita a permanecer allí. Penetrar en lo que parece un agujero frío y poco atractivo, y quedarnos allí contradice todo en nosotros. Sin embargo, es exactamente lo que debemos hacer para esperar el nuevo nacimiento.

Meister Eckhart, enseña que llegamos a ser libres cuando, ya no estando atados por temores y dificultades, estamos en presencia de Dios “sin cómo, ni porqué”. Entrar en un impase nos invita a enfrentar nuestros temores, nuestra complicidad en el impase, y tratar de entender a fondo las razones que nos mantienen allí.

En “The Silent Cry”, Dorothy Soelle, escribe: “Permanecer en un estado inconsolable es una manera de escuchar “el grito silencioso”… Después de un discurso que di, un hombre anciano se levantó y con amargura apasionada habló de los veinte años desperdiciados resistiendo a la empresa nuclear: cómo las ilusiones se sucedieron, cómo las falsas promesas sólo se tornaron en promesas traicionadas, cómo amistades y confianza quedaron destruidas. Derrota tras derrota. Por fin dijo: “….Lo más difícil para mi es seguir y seguir todavía ante un poder siempre presente al que no le importa un pepino.” Percibí “el grito silencioso” más claramente en estas palabras que en otra parte, y vi con mayor nitidez la firmeza en el sufrir, sin la cual ninguna resistencia es posible. Como lo expresa Reinhold Schneider: “Nuestra tarea sería de armar la fe de la impotencia en contra de la incredulidad en el poder.”

Comprometerse en un impase nos permite, tal vez, la experiencia de la firmeza en el sufrir, sin la cual ninguna resistencia es posible. Comprometerse en un impase colectivamente en contemplación y diálogo cambia nuestra conciencia de la realidad del impase y nos prepara para dar vida a nuevas maneras de ser y actuar en nuestra participación en la creación continua del mundo.

Texto de Nancy Sylvester, IHM

© 2003 Institute for Communal Contemplation and Dialogue
Reimpresión con autorización: iccdinstitute@aol.com

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EN COLABORACIÓN CON LA HERMANAS DE LA PROVIDENCIA
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